martes, 13 de diciembre de 2005
Reflexión Final
Esta semana por fin entregué todo los materiales de la práctica que realizé en el colegio D-4, ahora solo me queda esperar la nota, y como era de esperar, tuve que realizar la reflexión final típica de estas actividades.
Estaba en ello cuando me detuve a pensar en como era yo cuando tenía unos 12 o 13 años (la edad de mis alumnos) y fue algo bastante extremo... ya ni me acordaba que yo también fui un pequeño que solo vivía para jugar, o mas aun que pensaba que la vida era un juego, tambien era de los que sentía que los amigos de la infancia serían para siempre y nunca conocería a otros mejores que ellos. Creo que fui de los que veía la universidad como algo muy lejano y el llegar a trabajar como la tarea de los "viejos".
Hoy con 27 años, una carrera por terminar, un trabajo semiestable, me doy cuenta que los años han pasado, que la vida si es un juego, pero de astusia y constantes pruebas y barreras que superar, donde solo los mas fuertes e inteligentes sobreviven; que los amigos de la infancia son los bellos recuerdos que compartes con los compañeros que te rodean y acompañan en cada etapa que te toca vivir; que la universidad estaba a la vuelta de la esquina y el trabajar (empezé a los 15 años) era tan solo una tarea que yo decidia empezar en el momento que lo sintiera necesario.
Gracias a esta famosa práctica, pude ver al pequeño Mauricio de 12 o 13 años que jugaba y filosofaba, casi de la misma forma que lo hago en la actualidad.
 
Lo dijo Mauricio Miranda a las 9:28 p. m. | Linkeame |


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