Un constante deambular de sensaciones, replanteamientos frente al futuro incierto e inminente, ocasos lúgubres, borracheras hasta el amanecer, alucinogenos intra-alma, besos fugaces y sexo culpable... y miedo.
Amor, locura, muerte y resurección, asi es como podría definir las últimas lunas llenas.
Una nueva oportunidad de viajar, de compartir y enseñar a jóvenes incipientes de la vida. Oportunidad de llegar a la segunda región que me dió luz mientras me cobijaba en sus calurosos caminos, pero cuando llegué me dió con el puñal de la traición sobre la espalda.
Amor, locura, muerte y resurección, asi es como podría definir las últimas lunas llenas.
No puedo vivir de temores, de culpas y de sensaciones, debo y debemos vivir de la vida por la que optamos, ya sea solo o contigo, aunque prefiero que sea contigo.

Etiquetas: amor, antofagasta, corazón roto, fundacion mercator






